14 de febrero de 2013

Del amor más puro

Dos corazones unidos y atravesados por la misma flecha
El destino, que a veces nos juega malas pasadas, también nos regala la fortuna de encontrarnos frente a frente. Dos desconocidos que sin intensiones de buscarse se encuentran en la calle, en cualquier calle, en un café, frente al mar o en un salón de clases, para no separarse nunca más.

El amor, que todo lo sabe, pero que así como lo sabe todo, también se lo reserva, nos va enredando entre sus hilos, y manejándonos como marionetas cuando por fin nos dejamos llevar por él.

Hay destinos y amores que superan lo imaginado, lo establecido. Amores que desde su candidez y simple naturalidad desafían los cánones y nos impactan, nos marcan de tal manera que apenas podemos intentar imitarlos.

2 de febrero de 2013

Una canción para el camino

Autobús decoraco al estilo tailandés (diseños de banderas y graffitis)
El autobús que nos llevaría desde Bangkok hasta Pataya (Tailandia) estaba frente a la puerta del Loby del Hotel Asia. Girat, la coordinadora local del curso, nos daba las últimas indicaciones sobre el trayecto de cuatro horas que realizaríamos esa tarde de fines de julio de 2005.

Veinte jóvenes latinoamericanos, con diferentes discapacidades, estábamos listos para emprender el viaje hacia un nuevo destino, como parte de los temas a abordar en aquél país al otro lado del mundo, de nuestro mundo habitual.

Abordamos el autobús y en cosa de poco menos de treinta minutos estábamos ya en una autopista, fuera de la ciudad.

14 de enero de 2013

Las flores

Arreglo floran en tonos de arcoíris
Hay algunos que dicen que se puede conquistar a una mujer con una delicada caja llena de chocolates. Otros, un tanto más románticos, aseguran que dedicarle una canción específica a la dama de sus sueños asegura el objetivo. Y todavía hay los románticos, chapados a la antigua, quienes declaran sus ilusiones, desvelos y deseos obsequiando a la dueña de su vida un elegante ramo de flores.

Yo, aún hoy, a mis treinta y siete años, no sé cuál de todos los métodos y formas de conquistar a una mujer sea el más efectivo, mas sí tengo claro que, dependiendo de la circunstancia y los gustos de cada dama, un ramo de flores puede regalarnos el favor de una dulce mirada.

14 de noviembre de 2012

Carta de amor

Mano escribiendo en hoja de papel
Yo, que hasta esa tarde me había paseado por los bastos campos del reino de cupido, saliendo siempre ileso y victorioso, me vi vencido sin siquiera dar la más mínima batalla, aunque traté de disimularlo. A la mañana siguiente el desasosiego plasmó sobre una hoja de papel mi confesión.

...Ayer te vi y mis ojos se llenaron del azul de tu vestido. Ayer, tu cabello negro tejió un lazo alrededor de mis dedos y me atrapó. Ayer, las palabras que salieron del rojo intenso de tus labios llenaron de fluorescencia mis venas. Ayer, tu presencia toda le dio sentido al palpitar que me mantiene vivo.

Hoy quiero volver a verte y así reaprender un nuevo color. Hoy quiero que tu voz y tus palabras me atrapen nuevamente. Hoy deseo con impaciencia tu compañía. Hoy espero que de nuevo sean las cinco de la tarde para que el sol dorado y durmiente ilumine mi vida con su luz sobre tu rostro.


27 de septiembre de 2012

Disco del Sol

Vista aérea de la selva nicaragüense
Desde el ventanal de la sala de espera del aeropuerto internacional La Aurora, en la Ciudad de Guatemala, veía el lento pero creciente azul violeta de un amanecer de abril de 2007, mientras esperaba la orden de abordaje. Sobre ese paisaje se recortaba la silueta del 737-200 de Copa Airlines que me llevaría esa mañana a Nicaragua.

El aviso fue dado y los pasajeros comenzamos a abordar la aeronave. Minutos después el capitán nos daba la bienvenida y nos informaba acerca de las condiciones para el vuelo. Nos llevaría cerca de cuarenta y cinco minutos, luego del despegue, llegar a destino: Managua.

A las 6:10 el Boeing tomó la pista y se alzó sobre la ciudad en dirección norte, hasta alcanzar la altura permitida por aeronáutica civil, y entonces el avión giró casi ciento ochenta grados para quedar en ruta hacia el sureste centroamericano.

29 de agosto de 2012

Yo también soy Bohemio

Tavo, mi hermano, Tonito, mi primo y yo llegamos alrededor de las once de la mañana de aquél sábado, al Hotel Camino Real. En aquel entonces (1994) su Centro de Convenciones aún no había sido construido.

La kermés había sido organizada por la revista juvenil Aula 2000, del matutino Prensa Libre, (nombre que tuvo originalmente hasta ser rebautizada como Aula 2.0, como se le conoce hoy). Como era de esperarse, muchos jóvenes de nuestra edad estaban en el lugar disfrutando de las actividades y atracciones dispuestas para la ocasión.

Nosotros decidimos, primero, dar una vuelta por el lugar y ver los juegos de feria que podrían interesarnos. Ya no recuerdo bien cuáles encontramos, mas de lo que sí me recuerdo es que a la media hora estábamos muertos de calor, así que nos dirigimos a un pequeño quiosco en el que adquirimos unas aguas gaseosas.

Luego de caminar y jugar en alguna de las atracciones dispusimos comer algo, ya era la una de la tarde para ese momento. Y luego de ello entramos a la discoteca, que estaba a reventar.

9 de agosto de 2012

Homenaje al Cantor de los Llanos

Ganado pastando
Hay algunas canciones que trascienden incluso a sus propios autores. Canciones capaces de ser cantadas en varios idiomas, por muchos cantantes, interpretadas de forma instrumental, de una y mil maneras y seguir siendo las mismas, más allá del tiempo y los géneros musicales.

Hay también compositores que trascienden el género al que pertenecen y se insertan en el gusto popular de un continente y más allá. Compositores tan auténticos que dejan de pertenecer a un estilo musical y crean el propio, que luego es seguido por muchos como forma de exaltar su genialidad.

A mis siete años, a principios de los 80s, poco podría haberme imaginado el larguísimo viaje que me llevaría, a saltos, por entre cantantes, estilos y versiones de una misma canción. Sin embargo, a esa corta edad una canción logró cautivar mi atención con su rítmica particular y cadencia pegajosa, desconocida para mí hasta ese entonces.